Los Niños del Bosque

Los niños  del bosque eran de baja estatura, alcanzado los adultos en un corto tiempo .  Su piel era del color de la avellana, moteada con pálidas manchas como las de los ciervos. Eran ligeros, rápidos y gráciles. Tenían tres dedos y un pulgar, con garras negras en vez de uñas.[4] Poseían grandes orejas con las cuales podían oír cosas que se les escapaban a los humanos. Por lo general tenían grandes y alargados ojos de gato del color del oro con la pupila rasgada. Este rasgo les permitía ver en la oscuridad, de ahí a que llevaran un estilo de vida nocturna. Sus vidas son muy largas, aunque se desconoce hasta qué edad pueden vivir. Se dice de sus voces que son tan puras como el aire del invierno.